julio 31, 2019

Lipoma en una cotuza (Dasyprocta punctata)


Lipoma in an agouti (Dasyprocta punctata)
Barrueta A. F.
Resumen
Los lipomas son un tipo de tumor comúnmente reportado en diferentes especies. Sin embargo, no existe reporte de esta patología en cotuzas. El presente estudio describe el primer caso reportado de un lipoma en una hembra de cotuza (Dasyprocta punctata), de aproximadamente 8 años de edad, con un peso de 2.9Kg. El exámen clínico reveló una masa subcutánea, localizada en el costado lateral izquierdo del área abdominal, de aspecto blanquecino amarillento, apariencia grasa y medidas de 8x5cm, suave pero definida a la palpación, sin signos de adherencia. Se realizó una punción con aguja calibre 18 para descartar la presencia de absceso como diagnóstico diferencial. El diagnóstico definitivo de lipoma fue confirmado por histopatología, el cual reveló adipocitos diferenciados de diámetros irregulares, algunos pobremente circunscritos. Con esto se concluye que la especie Dasyprocta punctata es una especie susceptible de desarrollar lipomas, por lo que su presencia debe sospecharse en casos de presentación de masas subcutáneas bien circunscritas.

Palabras clave: Cotuza, Dasyprocta punctata, neoplasias, cirugía, lipoma
Abstract
Lipomas are a common type of tumors reported in diferent species. Perhaps, there is no report of this pathology in Central American agoutis. This study aimed to report the first case of nature lipoma in a Central American agouti Dasyprocta punctata female, approximately 8 years old and weighing 2.9Kg. Clinical examination revealed a subcutaneous mass that stretched on the left abdominal region, measuring 8x5cm/ white / yellowish colored, greasy appearance, soft to palpation and no signs of adhesion. A gauge 18 needle punction discard the abscess diferencial diagnosis. Definitive diagnosis for lipoma was confirmed by histopathological examination, which revealed differentiated adipocytes of irregular diameters some poorly circumscribed. It is concluded that the Dasyprocta punctata is a species that can develop lipomas, and one should suspecting their presence whenever there well-circumscribed subcutaneous masses.

Key words: Central American agouti, Dasyprocta punctata, neoplasms, surgery, lipoma.
Introducción
La cotuza (Dasyprocta punctata) es una especie de roedor que habita desde el sur de México y Centroamérica, hasta el norte de Argentina, principalmente en los bosques. Es mantenido en cautiverio, principalmente para su exhibición en instituciones zoológicas. La longitud de su cuerpo va de 42 a 62cm y su peso de 2 a 3Kg. Aunque existen algunos estudios sobre los problemas de salud que presenta la especie en cautiverio (Batista et al, 2010; González et al, 2015), no ha sido reportada la presencia de lipomas u otras neoplasias en la msima. El único roedor para el que se ha descrito esta patología es el cuyo (Cavia porcellus), mantenido en cautiverio como animal de compañía. Entre los años de 1916 y 1937, donde fueron examinados más de 15 mil cuyos, ninguno presentó neoplasias (Williams, 1991; Harkness y Wagner, 1993). Sin embargo, la incidencia de neoplasias en estos animales después de los tres años de vida puede llegar al 30%, siendo las más comunes las del tracto respiratorio, seguidas por las de piel y tejido subcutáneo (Manning, 1976). Más recientemente, fue diagnosticado un liposarcoma palpebral en un cuyo de 18 meses de edad (Quinton, 2013).

Un lipoma es un tumor benigno de origem mesenquimal, generalmente de crecimiento lento y bien circunscritos, poseen movilidad y causan mínima reacción inflamatoria, aunque, dependiendo de su ubicación, pueden causar incomodidad (Fineman, 2004; North e Banks, 2009). Es la neoplasia de origen mesenquimal más común en el ser humano y ha sido descrito en la mayoría de las especies domésticas, considerándose frecuentes en perros y gatos, e infrecuentes en equinos y bovinos. No suelen ser agresivos o invasivos, ni suelen producir metástasis hacia tejidos u órganos distantes, representando el 16% de los tumores benignos cutáneos en los perros. Otros animales que pueden verse afectados incluyen periquitos, ratas, cuyos, ratones, ovinos, suinos y primates (Silveira et al., 2006).

Los estudios respecto a esta patología en especies silvestres son escasos, por lo que el objetivo de este trabajo es describir el caso clínico de una cotuza que fue referida al Hospital Veterinario por presentar dicha patología.


Etiología
Su etiología es desconocida, aunque parece que pudiera influir la pérdida de la función reguladora de las enzimas que controlan el crecimiento celular. Su incidencia parece ser mayor en sujetos obesos, con hipercolesterolemia, y en diabéticos que en la población general; aunque, su metabolismo es independiente del resto de la grasa normal del organismo (Silveira et al., 2006).

Diagnóstico
Aunque son fáciles de diagnosticar, simplemente por inspección y palpación, es importante considerar que no todas las masas subcutáneas blandas son lipomas. Los lipomas se perciben clínicamente como masas subcutáneas, asintomáticas, simétricas, de crecimiento lento (pudiendo llegar a alcanzar un gran tamaño), de palpación blanda y consistencia elástica, pastosa o quística, de forma regular y redondeada a ovoidea o discoide, pero de límites imprecisos y superficie tabicada o lobulada al tacto.


Tratamiento
En general, no se recomienda el tratamiento quirúrgico de los lipomas a menos que compriman estructuras adyacentes o haya dudas diagnósticas. La actitud terapéutica habrá de ser expectante en casos de lipomas pequeños que no produzcan alteración funcional, aunque debe seguirse su evolución, valorando su tamaño; si es grande, estará indicada la exéresis quirúrgica completa y el posterior estudio anatomopatológico.

El único tratamiento curativo del lipoma es la exéresis quirúrgica del tumor, sea cual sea su localización y tamaño. El objetivo es la extirpación cuidadosa del tumor completo para minimizar las complicaciones.

Indicaciones

  • Dolor. Los lipomas grandes o los situados en zonas de apoyo pueden provocar molestias que indiquen su extirpación.
  • Restricción del movimiento. Lipomas situados en zonas que afecten al movimiento de una articulación.
  • Crecimiento rápido o cambio de aspecto. Cualquier lesión que presente una de estas características, o ambas, debe ser extirpada.

Contraindicaciones relativas para la extirpación

  • Infección. No contraindica la extirpación, pero es preferible diferirla y abordarla tras el tratamiento antibiótico pertinente, con mayores garantías estéticas y menos probabilidad de recidiva.
  • Abscedificación. Tampoco contraindica la extirpación, siendo obligado el paso previo del drenaje quirúrgico y tras la curación del absceso se indicará la extirpación del lipoma.
Caso clínico
Es referida al Hospital Veterinario, una cotuza (Dasyprocta punctata) adulta, por presentar tumoración en costado izquierdo, de aproximadamente 8x5cm. Se trata de un ejemplar que convive con otras 21 hembras de su especie, todas ellas con su programa profiláctico al día y sin previas patologías relevantes. Se realiza contención del ejemplar mediante el empleo caja de inducción con isoflurano para realizar una revisión general. Al examen físico puede observarse un animal con buena condición corporal (3/5), cuyos parámetros fisiológicos se encuentran dentro del rango, siendo el único hallazgo relevante la tumoración reportada, la cual puede sentirse en el espacio subcutáneo, con bordes bien definidos, sin adherencias aparentes, por lo que se decide realizar una punción para descartar presencia de absceso.

Masa tumoral en costado izquierdo de cotuza
Masa tumoral en costado izquierdo de cotuza. Detalle
Una vez descartado el mismo se procede a profundizar la anestesia, se coloca catéter intravenoso, por donde se administra fentanil y se intuba al paciente, para realizar la extirpación quirúrgica del tumor; se incluye también meloxicam y enrofloxacina al protocolo de tratamiento.

Técnica

Debido al tamaño del tumor, se decidió realizar una excisión fusiforme, disecando el tejido circundante.

Preparación del campo quirúrgico

Se realizó la tricotomía del área y el lavado de la misma con agua y jabón a base de clorhexidina. 
Tricotomía y lavado del área quirúrgica

Posteriormente se aplicó iodopovidona y se colocaron los campos quirúrgicos para delimitar el área de incisión.
Se aplicó lidocaína al 2% en el sitio de incisión, y abarcando todo el tejido a disecar, según la técnica de infiltración perilesional (profundamente alrededor del lipoma).
Delimitación del área quirúrgica mediante la colocación de campos estériles

Se realizó la incisión linealmente con el bisturí en la piel hasta el tejido celular subcutáneo, tensando la piel, hasta llegar a la lesión realizando el despegamiento de la zona superficial.

El lipoma fue sujetado con una mano, mientras el tejido preiférico se debridaba con la otra. Como las adherencias al tejido celular subcutáneo eran mínimas, la disección pudo realizarse con facilidad y la pieza pudo extraerse en bloque, previa palpación de los tejidos adyacentes, para asegurar la remoción completa del tumor.
Exposición de la masa tumoral

Debridamiento de la pieza quirúrgica

Escisión del lipoma, previa ligadura de los vasos importantes
Pieza quirúrgica retirada. Fue colocada en formol al 10% y enviada a histopatología

Se realizó hemostasia de los diferentes vasos sanguíneos de la zona quirúrgica. Se tuvo especial cuidado con la hemostasia del espacio muerto residual,usando compresión digital y pinzas hemostáticas o ligadura en los casos que fuera necesario, con la finalidad de evitar la formación de seromas o hematomas.
Hemostasia de los vasos pequeños, para evitar la formación de hematomas o seromas

Posteriormente, se realizó la sutura por planos, cerrando el plano subcutáneo con un patrón de sutura simple continuo, utilizando ácido poliglicólico o 4/0, y posteriormente se realizó el cierre de la piel con el mismo patrón de sutura, usando nylon 3/0.
Cierre de la piel con puntos simples discontinuos

La pieza quirúrgica fue introducida en formol al 10%, para ser posteriormente enviada a patología, donde se confirmó que la tumoración correspondía a un lipoma.

Cuidados post operatorios

Se continuó la analgesia con meloxicam durante tres días más, así como la antibioterapia profiláctica con enrofloxacina, durante 5 días más. El animal mantuvo buen apetito y comportamiento normal durante todo el proceso de recuperación.
Comportamiento del paciente, 20 minutos después de la cirugía

Se realizó una inspección de control de la herida quirúrgica a las 48 horas, observándose en perfecto estado. Los puntos fueron retirados a los 10 días de la cirugía.
Inspección de control, a 48 horas de la intervención

Conclusiones
Los lipomas son tumores benignos que se pueden desarrollar en cualquier lugar del cuerpo, usualmente son diagnosticados de manera incidental. Aunque la mayoría de estos lipomas son asintomáticos, en algunas localizaciones específicas pueden ser una causa de síntomas en pacientes sin otros hallazgos. El diagnóstico presuntivo de lipoma debe considerarse en las cotuzas que presenten masas subcutáneas blandas y bien delimitadas, ya que con el presente caso queda demostrado que son susceptibles a padecer dicha patología.

Referencias
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